Bendito cuerpo, I

Aug 2, 2026

Mi cuerpo habla y yo lo escucho. Aunque no siempre entiendo lo que quiere decir. A veces tardo en descifrar el mensaje o las respuestas llegan pasado un tiempo por sí mismas sin que medie esfuerzo o interpretación por mi parte.

Mi cuerpo se expresa sin cesar y yo lo atiendo. Sé que no miente jamás, que está siempre sintonizado. Por eso confío plenamente en cada gesto, en cada síntoma. Temblor, erupción, sacudida, escalofrío, dolor, molestia, piel que se eriza.

Mi cuerpo se abre y abraza todo lo que es. No le teme al malestar ni se escapa del placer. Es un prodigio de sensibilidad con un diseño primoroso que teje espacios de encuentro y borda límites exquisitos. Una geografía grandiosa donde cada lunar y cada pliegue tienen una precisa razón de ser.

Mi cuerpo vibra, tiembla y se estremece. Entregado como está a la existencia en un constante flujo de espontaneidad, recorre caminos, atraviesa esferas, surca las olas y cabalga los vientos a su ritmo, como puede, sabiendo que hay infinitas maneras y que tiene que descubrir siempre la suya.

Mi cuerpo se agota, se enferma, a veces se desploma. Se duele y se retuerce tanto que un leve soplo de brisa le puede hacer daño. Pide retirada, distancia, reposo. Exige descanso, quietud, silencio. Y lo hace de manera contundente, con claridad, con firmeza. No le deja lugar a la duda ni se esconde tras la excusa.

Mi cuerpo sabe y en su sabiduría habitan generaciones completas de hombres, de mujeres, de plantas y animales, de minerales y rocas. Todo un universo tiene cabida entre sus bordes y en sus contornos, en los fluidos y en las partes blandas, en la osamenta y en ese halo invisible que lo rodea como buen escudo protector.

Mi cuerpo entiende la alegría. La dicha y el gozo son sus idiomas maternos. La serenidad y la templanza sus aposentos. Se maneja airoso en cada contexto. Hasta cuando parece que no va a poder, encuentra una vía y jamás se avergüenza ni conoce la culpa.

Mi cuerpo es mi brújula. Solo necesito quitarme de enmedio para que todo funcione, para dejar de enredar con mis razones, mis fantasías e historias. Soltar las ideas todas y ponerme disponible para que su expresión me atraviese y me transforme.

Mi cuerpo es mi compañero de vida. Llegó conmigo, conmigo envejece y moriremos abrazados. Así que voy a hacer por cuidarlo como el milagro que es, a mimarlo como merece, a venerarlo y cubrirlo de amor y atenciones, hoy y cada día, lo mejor que sé, lo mejor que pueda. Y le pediré disculpas cuando me equivoque, repararé en la medida que me sea posible, me asentaré en la humildad y le daré las gracias de continuo.

Mi cuerpo es mi tesoro. Soy millonaria.

2 Comments

  1. Isabel

    Gloria me parece preciosa manera de expresar lo q tú cuerpo te pide .

    Me llega un sentir desde el Alma, profundo y a la vez natural, simplemente la escucha de lo q dice el cuerpo.

    Recuerdo el titulo de un libro q se llama » nuestra ciudadela interna» q que habla de uno de los olvidos más graves es haber perdido la confianza en la sabiduría de nuestro cuerpo, incluyendo nuestro sistema nervioso .

    La retirada voluntaria a estar contigo misma da frutos maravillosos

    Gracias amiga del alma por este precioso compartir

    Reply
    • Gloria García Ordóñez

      Gracias, hermana, por esta devolución tuya tan generosa, con esa recomendación de lectura incluida, que no conozco y que me guardo como una joya para mí cofre del tesoro.

      Gracias por estar ahí y por el camino compartido, amiga del alma. Me encanta ese título 🥰

      Reply

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