No sé

Ago 9, 2026

Siento que tengo mucho que decir y sin embargo no sé en concreto qué ni tampoco por dónde empezar.

Así que comienzo reconociendo que estoy perdida.

No saber puede ser un punto de partida bien válido, un camino que me conducirá sin duda a algún lugar, posiblemente desconocido.

Puede resultar incómodo estar aquí, pero una vez que lo respiro un rato se transforma en un espacio familiar y de descanso.

Hay tanto que desconozco… Y reconocerlo me hace bien. Me pone humilde, me relaja, me recuerda que estoy aquí para aprender y que eso es precisamente lo que está sucediendo.

Sería ideal tener la solución, la respuesta o la comprensión a un clic de distancia. Así me evitaría el malestar. Lo que pasa es que atravesarlo es justo la clave de este juego que es Vivir.

Cuánto crezco cada vez que transito uno de estos retos. Qué realidades se me revelan y cuántas se desenmascaran.

Es como asumir el síntoma o la enfermedad cuando llega, dándome permiso para ponerme vulnerable, retirándome a descansar y a cuidarme, enfocada solo en eso.

Así que me centro sin expectativas y sin exigencia en este molesto no saber y me dejo en paz, dándome tiempo, permitiendo que todo siga su curso, respetando el proceso. Estar sola conmigo, serena y en retirada es lo que más necesito. Generar espacio, distancia, silencio.

Me quedo aquí en este nido-cueva, presente, a la escucha, contemplando, mirando hacia adentro, procurando purificar mi mirada, despojándola de juicios, para poder ver bien lo que sea que aflore.

Todo está en calma aquí…

Entonces no parece tan fastidioso todo esto. La incomodidad pierde fuerza cuando la abrazo. No saber se transforma de pronto en una liberación.

Sonrío. Me acomodo. Estoy asistiendo a un espectáculo fascinante e irrepetible que se despliega ante mi devota mirada cada día a cada minuto.

¿Y acaso no es todo esto grandioso, incluído el vacío que me trae? No saber es una manera de morar en la vacuidad, de saborear lo que supone flotar en la nada.

Desde aquí lo percibo todo como milagroso, lo que entiendo y lo que se me escapa. Este saber que no sé y que anhelo seguir aprendiendo. Este entusiasmo por estar viva y en el camino. Estas ganas de plenitud que me habitan…

Sigo haciéndome preguntas, mirando con atención, parando para ver mejor, escuchando activamente. Sigo confiando, entregándome, agradeciendo.

Vivir es un Misterio. No saber hace parte de ello.

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