Tras nuestra experiencia de desencuentro, después de habernos despedido hasta no sé cuándo, me quedo en silencio conmigo, triste, serena, reflexionando sobre lo que hemos vivido, y ahora que pasaron unos días y que todo se asienta, me doy cuenta de la clave, de lo esencial que se me ha movido: mi profundo anhelo de Unidad, de ser Una con el otro, y mi dificultad para sostener la separación.
El otro aquí y ahora, estos días pasados, eres y eras tú, y el anhelo, mi anhelo, va más allá de mí y de ti con nuestros nombres y apellidos, con nuestra identidad y nuestra estructura egoica actual.
Si pudiésemos desnudarnos de todo eso quedaría la Esencia que somos y es justo ahí, en la parte más genuina donde la Unidad ya es.
Pero en mi envoltorio terrenal y palpable, ése que está a la vista en esta existencia, tengo una clara herida de separación y eso es lo que se duele cuando nos desencontramos, cuando no nos entendemos tú y yo, cuando nos despedimos y siento la distancia, que no es distancia física solo porque tú estás en tu isla y yo aquí, no, es una distancia más profunda y menos obvia, un dolor por sentirme lejos de corazón.
Me duele la Separación, así en mayúsculas. Me duele cuando la veo afuera y cuando yo la siento y la sufro en mí. Me duele la Separación y anhelo la Unidad.
Y a pesar del riesgo que supone seguir acercándome a los otros (ya sean plantas, animales, personas o cualquier otra forma de vida) porque se activan mis miedos y mi ego se revuelve, yo quiero y elijo seguir acercárdome, seguir vinculándome.
Por eso quiero estar en tu vida y que tú estés en la mía, seguir conociéndonos, desencontrándonos y reencontrándonos las veces que haga falta, porque acercarme al otro cuando lo siento, acercarme a ti, es un acto de valentía, de autenticidad y de desarmada humanidad, porque cada vez que me pongo transparente en el vínculo contigo y me muestro, y te hablo de mi historia y de mi vivencia interna, me pongo más real, más verdadera, se me caen las corazas, me ablando y siento más fuerte si cabe el Amor que soy y que me late por dentro, por debajo de toda esta estructura falsa que me ayuda a sobrevivir y que también me aprisiona.
Cuando bailo, cuando río, cuando me pongo al servicio, cuando hacemos el amor, casi no tiene espacio esa estructura, me siento profundamente libre y un canal de amor y de alegría.
No quiero hacerte daño de ninguna manera, y si lo hago o lo he hecho es por torpeza y sin intención. No me cuesta disculparme contigo si me he equivocado. Lo único que quiero de verdad es amarte, que podamos crecer y compartir, que disfrutemos juntos de este prodigio que es vivir.
Te siento de verdad como un tesoro, y yo me percibo a mí misma como otro. No es vanidad, es la verdad pura, y lo digo con toda la humildad de la que soy capaz aquí y ahora.
Me estoy desnudando contigo de tantas maneras que hasta yo misma me sorprendo, y me regocijo también, porque me percibo creciendo más libre y genuina que nunca, con más fuerza y más verdad de las que me he reconocido antes, algo bello y conmovedor para mí. Lo puedo sentir, como siento la felicidad cuando danzo, cuando nos reencontramos, cuando río contigo, cuando escucho tu historia y puedo verte mejor, cuando nos abrazamos desnudos y no hay ahí nada que nos separa. Nada.
Una parte mía se siente estúpida por contarte todo esto. Me tacha de tonta, de parir absurdos y sinsentidos, me advierte de que te reirás de mí, me muestra que la he cagado, que me aguante, que me conforme y me calle. Pero sé que esa parte es la más neurótica de las que me conforman y la calmo como puedo para dejarle espacio a la otra, la que anhela mostrarse y ser auténtica, la que se duele con la Separación y anhela la Unidad, ésa que yo sé que tú conoces porque te la he mostrado y porque también habita en ti.
Estoy preparada para que me mandes al infierno, para que desaparezcas y no quieras saber nada más de mí, para que volvamos a reencontrarnos desde otro lugar y también para fundirnos en Uno. Sea lo que sea lo que venga estoy abierta y entregada. Respetándote siempre, igual que me respeto a mí. Agradeciéndote Siempre. Todo.
Y ya está. No hay más.
Te amo. Gracias 🙏🏼♥️

0 Comments