Cruzo el umbral de la perfecta estructura geométrica que va a acogernos y elijo mi espacio junto a las ventanas para dejarme acariciar por el sol de la mañana que despunta ya elevado. Madera y cristal se entrelazan y nos abrazan.
Cierro los ojos. Pongo mi intención al centro (entregarme y confiar) para soltarla después. Respiro, respiro. Siguiendo la estela que marca la pauta, respiro y me dejo guiar por la música. Se abren puertas invisibles que me facilitan accesos a universos internos y me siento deslizar por un tunel envolvente mientras mi cuerpo entero hormiguea y vibra.
Un color rosado y cálido, bellísimo, lo cubre todo. De hecho parece que este color es todo lo que existe, todo lo que hay, todo lo que es. El color rosa y una templada y acogedora sensación de calor. Es placentero, gozoso. Siento la vibración recorriéndome entera y me parece estar contenida en un útero enorme, aunque enseguida aprecio que toda yo soy un útero vibrante. Y una vulva. Y una vagina. Y sobre todo un útero que se expande y se contrae eléctrico y poderoso.
Yo, fuente de energía pura en acción. Yo, generadora de placer. Yo, hogar ardiente y palpitante. Yo, corriente incesante de amor que fluye sin trabas, sin esfuerzo y sin prisa. Yo soy todo esto y lloro dichosa por poder sentirlo así de vivo, por acceder a percibirme portadora de tanta vida.
Me acaricio, palpo mi cuerpo, me regalo abrazos, besos, caricias y cosquillas mientras saboreo lágrimas de deleite empapando mis labios. Yo soy amor. No podría evitarlo aunque me lo propusiera. «Hazte cargo del amor que eres«. Sí, quiero, voy a hacerlo. Ya estoy en ello. Gracias por recordármelo, por mostrármelo una y otra vez con tanta claridad.
Voy modificando mi respiración para invitarme a salir del trance, despacio, a mi ritmo, poco a poco. Me despido. Suelto. Atesoro la vivencia en mis células. Agradezco. Me reconozco en eso que he vivido. Me adueño de cada segmento de la experiencia que me ha sido concedida. Me siento merecedora de esta bendición. Me comprometo a irradiar este amor que soy, sin pudor, con verdad y humildad, sin empeño. Es muy fácil. No tengo nada que hacer. Solo ser.
Rosa. Vibración. Útero que acoge. Vida. Amor. Rosa. Vibración. Útero que acoge. Vida. Amor. Rosa. Vibración. Útero que acoge. Vida. Amor. Rosa…

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