Carta de Amor

May 18, 2025

Tras nuestra experiencia de desencuentro, después de habernos despedido hasta no sé cuándo, me quedo en silencio conmigo, triste, serena, reflexionando sobre lo que hemos vivido, y ahora que pasaron unos días y que todo se asienta, me doy cuenta de la clave, de lo esencial que se me ha movido: mi profundo anhelo de Unidad, de ser Una con el otro, y mi dificultad para sostener la separación. 

El otro aquí y ahora, estos días pasados, eres y eras tú, y el anhelo, mi anhelo, va más allá de mí y de ti con nuestros nombres y apellidos, con nuestra identidad y nuestra estructura egoica actual. 

Si pudiésemos desnudarnos de todo eso quedaría la Esencia que somos y es justo ahí, en la parte más genuina donde la Unidad ya es. 

Pero en mi envoltorio terrenal y palpable, ése que está a la vista en esta existencia, tengo una clara herida de separación y eso es lo que se duele cuando nos desencontramos, cuando no nos entendemos tú y yo, cuando nos despedimos y siento la distancia, que no es distancia física solo porque tú estás en tu isla y yo aquí, no, es una distancia más profunda y menos obvia, un dolor por sentirme lejos de corazón. 

Me duele la Separación, así en mayúsculas. Me duele cuando la veo afuera y cuando yo la siento y la sufro en mí. Me duele la Separación y anhelo la Unidad. 

Y a pesar del riesgo que supone seguir acercándome a los otros (ya sean plantas, animales, personas o cualquier otra forma de vida) porque se activan mis miedos y mi ego se revuelve, yo quiero y elijo seguir acercárdome, seguir vinculándome. 

Por eso quiero estar en tu vida y que tú estés en la mía, seguir conociéndonos, desencontrándonos y reencontrándonos las veces que haga falta, porque acercarme al otro cuando lo siento, acercarme a ti, es un acto de valentía, de autenticidad y de desarmada humanidad, porque cada vez que me pongo transparente en el vínculo contigo y me muestro, y te hablo de mi historia y de mi vivencia interna, me pongo más real, más verdadera, se me caen las corazas, me ablando y siento más fuerte si cabe el Amor que soy y que me late por dentro, por debajo de toda esta estructura falsa que me ayuda a sobrevivir y que también me aprisiona. 

Cuando bailo, cuando río, cuando me pongo al servicio, cuando hacemos el amor, casi no tiene espacio esa estructura, me siento profundamente libre y un canal de amor y de alegría.

No quiero hacerte daño de ninguna manera, y si lo hago o lo he hecho es por torpeza y sin intención. No me cuesta disculparme contigo si me he equivocado. Lo único que quiero de verdad es amarte, que podamos crecer y compartir, que disfrutemos juntos de este prodigio que es vivir.  

Te siento de verdad como un tesoro, y yo me percibo a mí misma como otro. No es vanidad, es la verdad pura, y lo digo con toda la humildad de la que soy capaz aquí y ahora. 

Me estoy desnudando contigo de tantas maneras que hasta yo misma me sorprendo, y me regocijo también, porque me percibo creciendo más libre y genuina que nunca, con más fuerza y más verdad de las que me he reconocido antes, algo bello y conmovedor para mí. Lo puedo sentir, como siento la felicidad cuando danzo, cuando nos reencontramos, cuando río contigo, cuando escucho tu historia y puedo verte mejor, cuando nos abrazamos desnudos y no hay ahí nada que nos separa. Nada. 

Una parte mía se siente estúpida por contarte todo esto. Me tacha de tonta, de parir absurdos y sinsentidos, me advierte de que te reirás de mí, me muestra que la he cagado, que me aguante, que me conforme y me calle. Pero sé que esa parte es la más neurótica de las que me conforman y la calmo como puedo para dejarle espacio a la otra, la que anhela mostrarse y ser auténtica, la que se duele con la Separación y anhela la Unidad, ésa que yo sé que tú conoces porque te la he mostrado y porque también habita en ti.

Estoy preparada para que me mandes al infierno, para que desaparezcas y no quieras saber nada más de mí, para que volvamos a reencontrarnos desde otro lugar y también para fundirnos en Uno. Sea lo que sea lo que venga estoy abierta y entregada. Respetándote siempre, igual que me respeto a mí. Agradeciéndote Siempre. Todo. 

Y ya está. No hay más.

Te amo. Gracias 🙏🏼♥️

0 Comments

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Suscríbete

Para recibir mis publicaciones por email.