Tocar el cielo

Ago 14, 2022

Cuando la mente aminora su frenética actividad, cuando la falta de sueño se acumula, cuando el cuerpo se adoloce y las emociones se revuelven alborotadas, algo sucede internamente que genera algún tipo de cortocircuito generalizado, una desconexión repentina de esta vida tan ‘real’ y el acceso a una dimensión intangible, sutil e invisible que se encarna en impulsos, certezas, señales y expresiones que casi siento como ajenas (¿quién habla por mi boca? ¿Cómo he puesto en palabras este pensamiento tan novedoso y extraño para mí?) y que sin embargo emiten una verdad incuestionable y certera en ese momento concreto.

Este espacio telúrico y fascinante que se abre de forma mágica e inesperada cuando las demás puertas de percepción de la realidad andan a medio gas, me parece que es el espacio de lo espiritual, lo trascendente, lo inabarcable y misterioso.

Me asomo a este misterio fascinada, curiosa, ardiendo en deseos de alcanzarlo más a menudo y de poder habitarlo más tiempo. Anhelo ser capaz de abrazar la certeza que me facilita, el gozo, la plenitud, la vivencia de amor infinito, de unidad y de existencia sin esfuerzo. Abrazar toda esa belleza agradecida, vibrante, viendo todo lo que sí, comprendiendo el perfecto funcionamiento de este mecanismo celestial, abrumador por su infinito poder y grandeza.

Y todo eso sin dejar atrás mi mundana existencia, las risas, el contacto, el placer de los sentidos, el conflicto, el aprendizaje, la comunicación, las emociones, las ideas, los movimientos… Todo cabe. Todo tiene su sitio.

No voy a ponerme como objetivo capturar cuantos más de esos momentos pueda, sí quiero cultivar un estado interno de presencia que pueda facilitar la conexión. Con lo que soy y con lo que es.

Desde aquí, pequeña y vulnerable como me siento, agotada, confusa, también puedo ver mi coraje y fortaleza, mi potencial desencadenándose un poco más a cada instante, intuyendo la ola, la avalancha y el tsunami creador que están por llegar. Agradecida, deseosa, con el corazón abierto. Sin prisa, con ganas, confiando.

Aquí me tienes, Vida. Hoy estoy ya un poco más despierta.

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