Confinada

May 1, 2020

En este retiro forzoso que estamos atravesando y que ya supera la cuarentena, extraño por encima de todo mi libertad para salir cuando y a donde yo quiera. Y lo que más ansío hacer cuando nos lo permitan es llegar al mar, plantar mis piernas en la orilla, sumergirme si me atrevo y tumbarme al sol en la arena sin reloj y sin prisa.

Y reunirme con mi gente. Vernos, abrazarnos, sentarnos juntos a departir, a compartir tapas y vinos. Jugar con los niños, bailar juntos. Visitar a mis amigas o encontrarnos para almorzar, para caminar por el cmonte, para reír y llorar y abrazarnos durante un instante eterno, llorando todas las lágrimas de emoción que llevamos retenidas.

Ir a la plaza, sentarme al sol, pedirme una copa de vino blanco bien frío y una ración de boquerones al limón. Y mirar la vida desde allí, el trajín de personas, los niños jugando, el sol avanzando en su curso, escuchando los acentos y colores en vivo.

Eso es lo que más echo en falta y lo que ansío hacer, y a la vez soy consciente de lo bien que estoy en casa, de lo a gusto que me siento conmigo en este retiro que, aunque no sea voluntario, me está trayendo regalos.

A estas alturas puedo mirar la vivencia al completo con cierta perspectiva. Puedo apreciar las formas y los matices. El tumultuoso recorrido al principio desde la rabia hacia el miedo, del miedo a la tristeza y de ahí hasta la aceptación y la calma de hoy. Los brochazos de rebeldía y el enfado. La aceptación y la confianza.

Me he dado cuenta de que puedo quedarme en la incertidumbre, la incomodidad o el dolor; puedo estar ahí en contacto con esas realidades en principio desagradables, y sostenerlas; porque soy una mujer adulta, arraigada, porque tengo fuerza, porque soy capaz y con recursos, sea cual sea la situación, sin entrar en la angustia ni en el pánico o en la parálisis, haciéndome cargo. Y desde ahí siento liberación, liviandad y calma.

Me he bajado de la exigencia, pues hay muy poco por hacer aquí y ahora. Cuidarme, cuidar, descansar, reflexionar… Poco más. Nada menos.

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