La vida me trae sorpresas en forma de vivencias y yo decido, con más o con menos conciencia, tomarlas o dejarlas pasar.
La vida en sí es aventura. Y un trasiego constante entre la luz y la oscuridad.
Y cada sorpresa, cada nueva aventura, es un regalo, con un mensaje oculto que sólo con conciencia y algo de tiempo lograré descifrar.
¿Qué hago? ¿Me decido o no? ¿Ahora o espero? ¿Estoy preparada? ¿Qué me va a suponer? ¿Cómo va a cambiar mi realidad? ¿Es éste el camino? ¿Qué hago?
Poca luz, poca claridad al comienzo de una nueva aventura… Y muchas dudas, y miedos, e inseguridades, y montones de preguntas sin respuesta…
«-Hija de la Luna -susurró- ¿es esto el final?
-No -respondió ella- Es sólo el principio.
-¿Y por qué está todo tan oscuro, Hija de la Luna?
-Los comienzos siempre son oscuros, Bastián.»
Vida.
Aventura.
Otro oscuro comienzo para otra historia interminable…

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